segunda-feira, 28 de abril de 2025

la vida

 Y que las palabras sean como la lluvia,


que rieguen el jardín y no una flor,


que salgan del corazón y rieguen de la nube,


que tengan una relación de amor entre sí.


Y que las palabras sean como el sol,


y que los rayos se extiendan por todo,


como flores, girasoles,


una perfecta armonía artística.


Que las palabras sanen la herida,


que la laven y la alejen,


que el corazón se calme y se encante,


que cante al ritmo del amor y la paz.


En verdad, el regalo que se recibe


es muy valioso y un diamante puro.

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