Si estoy con él:
Vaya, Dios, de veras
puedes cerrar tu paraíso:
ya tengo el mío en la tierra.
Pero cuando estoy lejos,
mi Einstein interior se desespera:
repiensa su matemática vieja.
Recombina velocidad,
con los tiempos de otras eras.
Plazas y porterías atravieso,
pasillos y paredes, en fiesta,
y flotar sobre él que duerme
que sueña:
morder su lengua
con suaves palabras entre los dientes,
hasta que sus ojos dormidos,
sientan nostalgia entre sus brazos vacíos.
Nenhum comentário:
Postar um comentário