Oye...
Ah, Dios,
mi buen amigo,
casi me olvido...
Siempre que puedas,
quieras y de verdad
puedes enviarme una ayuda,
acepto... si no la necesito
la paso a alguien más...
pero siempre
necesito
de tu bien...
No pido tanto
ni todo el tiempo,
sé que no es fácil
cuidar de todos
los que piden y lloran...
pero desde mi rincón...
espero mi momento...
y si me llamas voy corriendo a buscar
con el balde en la mano.
también me pongo a tu disposición
si acaso lo necesitas...
desde todo mi corazón.
con el balde en la mano.
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