Hablar mal de un político...
Dios mío
ni decir lo que piensa
no se puede hablar mal de uno
y dejar a otros olvidados,
realmente ofendidos se sienten.
son políticos, brasileños
enternecidos
el poder, el encanto
que da mérito a la vida
Los hace grandes
aunque nunca lo hayan sido.
Juro que golpeé tres veces
buscando ese poder
la puerta se tuerce pero no se abre,
de él no sé qué decir...
son hombres, cobradores,
de el arte de vivir.
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